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EL ALTEO ENTRE CASTEX Y WINIFREDA, UN PELIGRO CONSTANTE.


Entre marzo y abril de 2017 hubo intensas precipitaciones que provocaron inundaciones. En un tramo de la ruta Nacional 35, entre Eduardo Castex y Winifreda, hicieron un alteo de unos 700 metros que no fue terminado y es un caos.

A pesar de los trabajos que se realizaron en el sector, la obra de Vialidad Nacional quedó sin concretarse hasta el final y el tránsito, por momentos, es caótico.

Vale mencionar que ahí hubo despistes, además de otros accidentes. El año pasado se produjeron accidentes y hasta se encajaron varios camiones.

En mayo de 2018, una joven se despistó en un Chevrolet Aveo y días después dos santarroseños se salvaron de milagro al volcar en su Ford Ranger. En agosto colisionaron un colectivo y un auto. Y el mes pasado, un castense se despistó con su Volkswagen Bora. En lo que va de 2018 se registran cerca de un contratiempo por mes.

 

Cada vez hay más baches y los días de precipitaciones, como ocurrió este fin de semana, en ese alteo se observan vehículos que se cruzan de carril para evitar los pozos que hay sobre la calzada. La situación es preocupante.

Pero no sólo esos metros son prácticamente intransitables, sino también los cerca de 40 kilómetros que separan Eduardo Castex y Winifreda. La ruta no está en condiciones, pasa el tiempo y todo sigue igual.

La ruta es muy transitada, no sólo por pampeanos sino por miles de argentinos. Desde la Dirección Nacional de Vialidad siguen paralizando trabajos y el Gobierno Nacional tampoco se preocupa en otra de las zonas de riesgo.

Las inundaciones entre las localidades mencionadas fueron hace poco más de un año y medio, mientras que el alteo se habilitó seis meses después. Sin estar terminado, sigue siendo un tramo peligroso al igual que todo el recorrido que une Castex con Winifreda.


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