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Turistas heridos, daños en cultivos y caída de árboles tras una feroz tormenta


Una feroz tormenta, primero con granizo de gran tamaño en seco, y luego acompañado de agua y viento, afectó en la tarde de ayer a San Rafael, en primera instancia a Valle Grande y luego a distritos como Rama Caída, Cañada Seca, Goudge, La Llave y Monte Comán.
Si bien en el radar de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas se advertían –en la siesta– celdas con granizo, a muchos sanrafaelinos y turistas que disfrutaban de la tarde en el Valle Grande, sobre todo en el embalse y en el denominado “Lago Chico”, los sorprendió la precipitación de piedra “en seco”.
En virtud de lo anterior, como pudieron, los presentes buscaron refugiarse ante el tremendo panorama que les puso en frente la naturaleza. Como consecuencia de la tormenta, al menos tres turistas –dos oriundos de Buenos Aires y otro de Mendoza– debieron ser asistidos por ambulancias que viajaron hasta el lugar tras el reporte de lesiones que emitieron los damnificados.
Luego del granizo en seco, importantes precipitaciones comenzaron a registrarse en la misma zona, acompañadas de intensas ráfagas de viento. Eso generó derrumbes de rocas desde los cerros, corte del suministro eléctrico y anegaciones sobre la ruta provincial 173, la que permaneció cortada al tránsito durante varias horas.
Las principales acciones fueron desarrolladas por personal de Defensa Civil, Policía de Mendoza, Cuerpo de Bomberos y el Servicio de Emergencias Coordinado, que como primera medida abrieron paso a vehículos del SEC para el traslado de los heridos hasta la Ciudad de San Rafael, más precisamente al hospital Schestakow, donde les diagnosticaron traumatismos a raíz de haber sido golpeados por las incesantes “piedras” que caían del cielo.
Al cierre de esta edición, desde el nosocomio público informaron que fueron asistidas 10 personas con diversas heridas pero ninguna de consideración, a tal punto que no hubo internados.

Testimonio del caos
“Hubo quienes quedaron a la deriva, sobre todo los que se encontraban en las playas de arena y en la zona del paredón. Muchos no tuvieron dónde refugiarse y otros tantos terminaron con severos daños en sus vehículos”, reportó a Diario San Rafael una de las personas que trabajó después de la tormenta.
La misma fuente dijo que “llegamos a buscar a las personas heridas y nos encontramos con una situación de desastre, un panorama desolador marcado por rocas sobre la ruta y autos a la deriva totalmente destrozados”.

Graves destrozos en distritos
La misma tormenta que con fuerza se desató en Valle Grande, más tarde se desplazó –con la misma intensidad– hacia Rama Caída, Cañada Seca, Goudge, La Llave y Monte Comán, entre otros distritos.
Para dar cuenta de la magnitud del suceso, agentes de la Comisaría 42ª de Salto de las Rosas reportaron “severos daños” edilicios y también de una persona que tuvo que ser atendida en el centro de salud.
“El tamaño de las piedras era similar al de una pelota de golf y en algunos casos más grandes. Hasta ahora ha sido la más fuerte tormenta de la temporada y una de las peores de los últimos años”, señaló Esteban Gómez a este diario, productor de la zona este.
En viviendas de Cañada Seca, según pudimos corroborar, hubo voladura de techos y decenas de árboles caídos.
Claro está que los servicios destinados a trabajar ante este tipo de acontecimientos se vieron colapsados el viernes. Mientras en Valle Grande atendían las demandas allí originadas, la supercelda de granizo y agua azotaba lo que encontraba a su paso.


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