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Por qué cayó a la mitad la venta de campos en La Pampa


La devaluación y la sequía de mediados de año frenó sustancialmente la venta de campos en La Pampa. Hay demanda, pero muy selectiva. En los campos mixtos agrícolas – ganaderos, se operan con baja del 10% en los valores. En los campos de monte, en tanto, es donde más se siente el freno de la actividad -a pesar de que las perspectivas del sector ganadero son positivas- y sufren quitas del 15 al 20%.

Gustavo Puente -de la Inmobiliaria Suárez Puente y con una larga trayectoria de alquileres y ventas y compras de campos en la provincia- dijo que en este año hay dos etapas “bien diferenciadas” en la comercialización de inmuebles rurales. “La primera etapa ocurrió en los primeros 4 meses del año, donde parecía que los niveles de reactivación alcanzados en el mercado de campos en La Pampa, sur de San Luis y Oeste de Buenos Aires del año anterior se iban a mantener y tal vez a incrementarse. Fue durante estos primeros meses del año actual, cuando se notó una mayor actividad en el sector, se generaron buena cantidad de consultas por parte de clientes y se realizaron buena cantidad de visitas a los campos en venta, concretándose algunas operaciones”, dijo.

La segunda etapa comenzó con la fuerte devaluación del peso. “Una vez terminado el primer cuatrimestre de 2018, todo cambió. Se empezó a desatar una fuerte crisis económica y política, un panorama totalmente distinto en el mercado inmobiliario, por un lado, la importante sequía que afectó a una amplia región productiva del país, produciendo una significativa merma en los rindes obtenidos”, dijo. “Esto afectó de sobremanera a los campos en venta de La Pampa, que se nutre en su mayoría, los últimos años de compradores de las zonas agrícolas de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Un fantasma que volvía a afectar a nuestra economía: una fuerte devaluación de nuestro peso, con la consiguiente inflación, altas tasas de interés, una fuerte presión impositiva con impuestos a las exportaciones, etcétera”, dijo.

Pese a la retracción, “hay consultas y se concretan visitas” a campos, con operaciones concretas en La Provincia de La Pampa y en Oeste de Provincia de Buenos Aires. “Las inversiones concretas son de pequeñas a medianas entre cuatrocientos y un millón de dólares, con un mercado que se ajustó al momento actual con una quita del 10% en campos mixtos y agrícolas con operaciones realizadas en campos de similares características, los últimos años y con plazos de financiación, en campos ganaderos de monte, las operaciones concretas fueron con una baja del 15 % al 20 % , según los plazos de pagos acordados”.

“Estos inversores medianos que se posicionaron en tierra a pesar del momento se fundamentan en el refugio de capital que siempre representa la tierra y la buena oferta de campos a la venta que permite elegir entre diversas opciones, lo cual no es posible en momento de demanda de campos”, sostuvo

“Los campos mixtos con buena aptitud para cosecha fina y ganadería, tienen un mercado de alquileres firme y con expectativas positivas por los valores del trigo, sumado a que en los últimos años se ha producido un mayor interés en este tipo de campos de parte del inversor que prefiere hacer ganadería en la Pampa en los campos limpios que sobre los de monte, por causas de manejo y personal preferentemente”, dijo.

“Los campos agrícolas están resguardados por su propia producción que cotiza en dólares, aunque el impuesto a las exportaciones es negativo para la actividad”, expresó. “Los granos, han seguido la evaluación del peso, sumado a un firme mercado de alquileres de los campos agrícolas lo que ha hecho que el mercado de este tipo se mantenga estable en valores, en el noreste de la Provincia de la Pampa y Oeste de Buenos Aires y se han concretado alguna operación entre U$S 4.800 y U$S 6.000”.

En tanto, el mercado del tradicional campo de monte de caldén pampeano está con pocas operaciones. “Se observa una brecha muy grande entre los requerimientos de los propietarios y las ofertas concretas”, dijo. “En este caso se ha sentido la pérdida de valor de la hacienda en dólares y por ende el encarecimiento de los campos a valor producto, como así también la caída de rentabilidad de un campo de este tipo con el capital invertido. El comprador demanda plazos de pago amplios en este tipo de operaciones. Este mercado, los últimos años tuvo como actor fundamental el productor zonal o foráneo que estaba produciendo en la zona, hoy el valor de la hacienda lo dejo fuera de mercado. Las operaciones concretas se han hecho un 20 % debajo del valor en dólares de las operaciones promedio de 8 años atrás”.

Gustavo Puente evaluó que la actividad inmobiliaria rural se frenó a causa de dos motivos fundamentales: por la sequía que afectó la zona núcleo de nuestro país, donde están los potenciales compradores de campos estos últimos años, y por  la devaluación. “En este contexto, con mucha oferta, sumado a los muy buenos dividendos económico de instrumentos financiero, los compradores presionan para obtener una caída en los precios y los vendedores, buscan resistir una caída de precios”, analizó. “La demanda no tiene apuro en invertir, incentivados por las altísimas tasas de interés. Y la oferta se amplía con una mayor cantidad de campos en venta como consecuencia de las pocas operaciones, sumados a las sucesiones o divisiones de sociedades”, dijo. “De seguir esta tendencia, se habrán concretado el 45 % de las operaciones realizadas en 2017”, finalizó.


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