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Repudiaron la presencia del intendente Rogers en el palco de la correcaminata


El intendente Luis Rogers (PJ, de Lonquimay), condenado por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual, estuvo en el palco de la Correcaminata por el Atuel y su presencia no pasó desapercibida.

Por las redes sociales hubo numerosas mujeres que repudiaron su presencia. En tanto, la delegada del Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (Inadi), Sabrina Alcaraz, dijo que sentía “impotencia” y “tristeza” al ver al jefe comunal en el palco, pese a estar condenado -aún sin sentencia firme- a 5 años de prisión por el delito de trata de personas.

Rogers, con una camisa rosada, se mostró detrás del gobernador Carlos Verna, acompañado por otros jefes comunales.

“Sabemos -dijo Alcaraz- que las personas no somos cosas, no podemos ser vendidas, alquiladas, prestadas ni usadas. Sin embargo, y con mucha impotencia, seguimos viendo casos de personas que creen que hay mujeres, hombres, niños y niñas que sí tienen precio; que sí deben entregar sus derechos al servicio del negocio de alguien. Cuando esto pasa estamos frente a la Trata de Personas, actividad penada por la Ley 26842”.

“La Pampa no ha quedado afuera de esta triste realidad, con casos que han tenido repercusión en medios provinciales y nacionales. Situaciones que la ciudadanía vio con mayor preocupación al informarse que quienes estaban detrás de estos casos eran funcionarios. Personas que debían cuidar, proteger y legislar para que ciudadanos y ciudadanas tengan garantizados sus derechos, aparecen como sospechosos de llevar adelante cabarets, whiskerías y lugares donde la Trata de Persona afectaba a mujeres obligadas al intercambio sexual”, dijo la delegada del Inadi. “En el 2017 fue condenado a 5 años de prisión el Intendente de Lonquimay, Luis Rogers, quien aún no tiene condena firme pero que sí tiene firme su puesto. No se le exigió la renuncia, tampoco se le pidió que se corriera del puesto hasta resolver su situación legal. Su respuesta cuando se le consultó por el cabaret que funcionaba en Lonquimay fue un “lugar de esparcimiento” que brinda “contención espiritual” a los jóvenes y un servicio a los camioneros y viajantes que pasan por la ruta 5, donde está ubicado”.

“Hoy, 27 de octubre de 2018, en un importantísimo evento en Santa Rosa, lo vimos en el escenario junto a otros funcionarios. Tristeza, impotencia, repudio, indefensión… algunas de las sensaciones de muchas mujeres que trabajamos todos los días para que la Trata de persona y cualquier práctica violenta hacia mujeres, hombres, niños y niñas sean erradicadas”, dijo. “frente a estas situaciones, nuestra respuesta seguirá siendo el camino del trabajo, de informar, de concientizar, de acompañar, para que las prácticas que vulneran derechos humanos no sean naturalizadas. Para visibilizar las consecuencias que sufren las mujeres que son sometidas a la violencia psicológica y sexual para satisfacer el deseo de su consumidor”.


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